La Trampa
LA TRAMPA
Ayer por la noche, aprovechando que no salimos porque estaba lloviendo en el pueblo, vi con mi familia una de las últimas películas de Josh Hartnett, el actor favorito de mi hermana: La Trampa.
Me parecía estrictamente oportuno pasarme por aquí para plasmar cómo de bien se muestran en el protagonista dos rasgos de personalidad de la tríada oscura: la psicopatía y el maquiavelismo.
El transcurso de la película muestra cómo el protagonista Cooper, un asesino en serie que está en busca y captura, acompaña a su hija a un concierto de la estrella del pop Lady Raven. Durante el concierto, se descubre que el asesino ha asistido al espectáculo y bloquean todas las salidas para capturarlo. Es entonces cuando el protagonista entra en acción y hace todo lo posible con tal de escapar del lugar con su hija.
Cooper se muestra como una persona distante, fría como el hielo, sin ningún tipo de sentimiento, empatía ni remordimiento, capaz de causar daño a cualquiera con el único objetivo de salvarse a él mismo de la policía. 😦
Es evidente en la película la PSICOPATÍA. Como ya he dicho, la empatía de Cooper es nula, hasta el punto de querer hacer daño a su propia mujer sin sentir culpa. Esta insensibilidad viene acompañada de su impulsividad, cuando vemos que empuja a una joven desconocida para tirarla por las escaleras, así como de su conducta antisocial y su continuo afán por saltarse las normas, colándose en el camerino de la cantante para amenazarla o haciéndose pasar por personal de seguridad.
En cambio, es de resaltar la conducta totalmente contraria que tiene con su hija, a la que trata de proteger y alegrar en todo momento, y de la que se niega a que lo separen cuando es arrestado.
Otro de los rasgos que se ven es el MAQUIAVELISMO. Cooper tiene una gran destreza y práctica engañando a los demás, manipulándolos para conseguir huir pues, como he dicho, es una persona altamente egoísta que atiende solo a su interés y el de su hija.
Fueron 2 horas que me hicieron reflexionar bastante, pues es sorprendente pensar que existen personas como Cooper en libertad y que nadie conoce realmente su verdadera personalidad. Quizá nosotros mismos nos hemos cruzado con varias de ellas a lo largo de nuestra vida y nunca lo sabremos ;)

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