Reflexiones en Renfe
REFLEXIONES EN RENFE Mientras viajo en tren hacia mi pueblo, he recordado la clase de condicionamiento operante de esta semana y he pensado que podría plasmar en mi blog una anécdota interesante en relación con esto. Cuando era pequeña, pero no tanto, hice una trastada que no sentó demasiado bien a mis padres. Ellos, como se acercaba la Navidad y sabían que el tema de los regalos era lo único que me preocupaba en esas fechas, decidieron que lo más efectivo sería decirme que los Reyes Magos me traerían carbón. A mí, que me veía ya con un trozo de mineral negro e inservible en las manos, en lugar del Nenuco que tanto había pedido, lo más ingenioso que se me ocurrió decir fue: "papis, quitadme si queréis la tablet durante una semana, pero no quiero carbón". Y así fue, yo misma me impuse mi propio castigo y, como a mis padres les pareció una buena alternativa, accedieron, con la condición de que tendría que comportarme bien hasta la Noche de Reyes para abrir regalos a la mañana ...